martes, 5 de noviembre de 2013

PREPARANDO LAS II JORNADAS (COMENTARIOS DE TEXTO)

“La medicina y el arte parten del mismo tronco. Ambos tienen origen en la magia, un sistema basado en la omnipotencia de la palabra. Una fórmula mágica debidamente pronunciada, trae la salud o la muerte, la lluvia o la sequía, eleva los espíritus y revela el porvenir”
Andrzej Szczeklik  “Catarsis”

Comentario

Desde ese origen, que para Szczeklik es pretendidamente común, cosa muy discutible, la Medicina ha bebido de la Ciencia. También el Arte, ya que hay un arte físico, matemático, químico, incluso biológico, y la Ciencia a su vez tiene un fuerte componente estético que ha llegado a dirigir la construcción de teorías físicas.
Esa impregnación científica ha cambiado la mirada de la Medicina y, con ella, el poder de su palabra, que ha pasado del ámbito terapéutico al diagnóstico, porque es ahí donde, aunque sea en forma probabilística, se puede decir algo “científico”. 
La lógica ha de prevalecer sobre la magia, pero la esperanza del paciente (aunque sea médico él mismo) se sustenta en lo simbólico, como tan bien nos recuerda el efecto placebo. No parece deseable una medicina de expertos, sin médicos. Porque ser médico parece ir más allá de un saber científico esencialista sobre el cuerpo. Supone la humildad de aceptar lo simbólico, la capacidad de compasión en sentido auténtico (padecer con) y una esperanza contagiosa en las fuerzas de la vida, que siempre es la de cada uno, aunque se le reconozca como “terminal”, y no una más entre tantas parecidas orgánicamente. En esa perspectiva, la palabra también puede conservar su valor terapéutico, como si fuera mágica todavía.
Javier Peteiro       


No hay comentarios:

Publicar un comentario